
Recuerdo los días de verano, o los fines de semana, cuando estaba deseando que la casa quedase tranquila, para tener un pequeño paréntesis para uno de mis "hobbis", la pintura. Pinchar música de Win Mertens, sacar los óleos y los pinceles, y ponerme a pintar rodeado de un áurea de "peace".
Si las musas venían o no daba igual. Uno, parece que ya lleva "innato" el manejo del pincel (aunque yo no lo creo así, son comentarios de terceros). El hecho de que para terminar un cuadro, le dedicase seis meses o más, era lo de menos. Lo que me importaba, es que al terminar el cuadro, "yo" estuviese satisfecho del trabajo realizado, y las críticas que hacían los "expertos" que nunca han cogido un pincel, me daba igual. Siempre he dicho que si alguno cree que lo puede hacer mejor, solamente tiene que poner su voluntad, el material se lo dejo yo.